Seguidores

No haremos el amor, él nos hará.

No haremos el amor, él nos hará.

viernes, 8 de julio de 2011

Yo tampoco sé vivir, estoy improvisando.

Y ahí está, parado en mitad de la playa mirando hacia el horizonte. Mientras cierra los ojos y sujeta fuertemente su tabla se para a pensar un segundo. Inspira todo el aire que pueden aguantar sus pulmones y echa a correr como si algo le persiguiera. Primero sus pies golpean la arena, luego el agua del mar y después, el cielo. No puede explicar lo que siente al coger una ola y notar los latidos de su corazón tamborileándole en el pecho.
 La sensación que tiene al hacer surf es… Es como poner en marcha el reproductor y que de repente, cuando menos te lo esperas, suenen las primeras notas de tu canción favorita y sonrías, creyendo otra vez en las coincidencias. Es como levantarte una mañana y que lo primero que oigas sea tu nombre saliendo de sus labios, es como el olor de tu comida favorita en un día en el que no quieres oír absolutamente nada. Es como un orgasmo en mitad de un gemido o como un chute de adrenalina cuando algo nos hace estallar. Es como subirse a una moto y estirar los brazos, sintiendo como el aire te golpea en la cara o como tirarse desde un sitio muy alto sin pensarnos dos veces que pasará cuando toquemos el suelo. Es volver a rencontrarnos con  alguien que se había quedado grabado en nuestra memoria pero que con los años, ya no habíamos vuelto a ver. Es como un día de sol de esos que hacen que quieras quitarte toda la ropa y sentir el calor en todas y cada una las células de tu cuerpo.
Es simplemente rozar un sueño con las puntas de los dedos y aprender a volar, aun cuando perdiste las alas hace mucho tiempo
 Y una tras otra devora las olas igual que araña las seis cuerdas de su guitarra intentando escapar de la rutina, de las bocas que solo escupen basura, del ruido de los coches, de parecer un loco solo por querer vivir sin preocupaciones y  aprovechar cada segundo como si no fuera a haber otro igual. Y es que ¿a quién coño le importa si decide seguir? ¿A quién le molesta si él es así? No va a cambiar porque el mundo le diga que lo haga o porque alguien intente cargarse todo lo que le importa. Quedarse con la gente que verdaderamente quiere y alejarse de los miedos, las inseguridades, del dolor y todas esas contrariedades. Que si esa playa le ayuda a desahogarse, es allí donde irá y que todo eso de que los abrazos y los besos de ciertas personas sientan mejor, lo sabe desde el preciso momento en que se tropezó y había alguien ahí para impedir que se cayera. Y mientras se resbalaba de la tabla y se zambullía en el mar se dijo: 
La vida es ahora”. 
Hundió todo su cuerpo bajo y el agua y empezó a sonreír,
así que voy a vivirla hoy y no mañana”. 
 A veces, por muy tonto que suene, 
podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, 
y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante.

2 comentarios:

Carolina dijo...

Hacía días que no actualizabas y ya lo estaba deseando:)
Me encanta de verdad! Siempre he querido aprender a hacer surf... pero aquí complicado está jaja
Sigue escribiendo, porque me gusta mucho como lo haces ;)
Un besitto desde http://carolinesmile.blogspot.com/

Sacri Smile dijo...

Me encanta tu blog, en serio. Es preeeeecioso :)
Gracias por pasarte y comentarme, ahora he podido descubrir tu blog e.e jaja.
El texto es.. sencillamente hermoso. Me encantó mucho !